Villafáfila ya estaba habitada por los pueblos del Neolítico, pues de esta época datan algunos restos de cerámica aislados encontrados en La Pinilla y en los alrededores de La Fuente de San Pedro. Desde entonces se mantiene la presencia de poblaciones en estas tierras, que han dejado vestigios de su existencia en numerosos lugares del término municipal y en los de los pueblos vecinos. En el periodo calcolítico o Edad del Cobre (2300 a. de C.)  se conocen los primeros asentamientos de importancia (en El Fonsario, El Torrejón, Pozo de Moiro, ...)en los que aparecen abundantes materiales como hachas, cuchillos y puntas de flecha realizados en piedra, restos de adobes y cerámica llamada precampaniforme, así como huesos de animales domésticos y salvajes. Menos abundantes son los restos de la cultura campaniforme, de finales del tercer milenio antes de C. Como los encontrados en El Molino Sanchón.
 
Flechas Cerámica precampaniformes

En los inicios de la Edad del Bronce, unos 1800 años antes de C., en todas las orillas de las Lagunas de Villafáfila y arroyos que las comunican, así como en Otero de Sariegos se asentaron gentes que se dedicaban a la extracción de sal de las aguas de las mismas y de pozos que hacían al efecto, fabricando pequeños panes de sal que dedicaban al comercio e intercambio a larga distancia. Esta actividad les permitió a los que la controlaban acumular ciertas riquezas y asentarse como clases dirigentes de sus comunidades. Estas gentes son conocidas por las excavaciones llevadas a cabo e los años 90 en el yacimiento de Santioste o Los Pinos de Otero, donde aparecieron restos de una factoría salinera y el enterramiento de una joven con su ajuar. Entre el 1300 y 800 a. de C. aproximadamente se desarrolló en toda la Cuenca del Duero el Bronce Pleno que en Villafáfila ha dejado restos de cerámicas en La Cantera o Valorio.

Sal de las Salinas Cerámicas

Edad del Hierro está representada en numerosos yacimientos como El Teso de Santa Catalina, El Cementerio Nuevo, o el solar de la antigua iglesia de San Martín. En la época prerromana estas tierras estaban habitadas por los vacceos, de origen celta y régimen agrícola, la población se concentró en asentamientos como el de Fuente Salinas, en Revellinos, con cierta importancia que llegaron hasta la romanización.

La conquista romana estuvo detenida durante mucho tiempo en el Esla, hasta la época del emperador Augusto, y ha dejado abundantes restos romanos en numeroso lugares que corresponden a villa e como la Fuente de San Pedro, Valorio o El Pocico de la Vega, o a asentamientos menos importantes como La Carrerina-El Escambrón, la Raya de Villaveza o La Cantera. Entre los vestigios conservados encontramos un puente el de Villarigo que por el pasaba la calzada romana que atravesaba Villafáfila: Pallantia, Intercatia, Villafáfila, Ocelun Durri, una fuente denominada de San Pedro (por estar en término de la antigua aldea de San Pedro El Yermo), restos de mosaicos de la misma zona formados por teselas de mármol y terracota de distintos colores que componen dibujos geométricos a base de círculos, cuadrados, semicírculos, triángulos curvos etc., eran parte del pavimento de una "Villa"  tardorromana o casa de campo de un rico propietario agrario y datan seguramente del S. IV -V d. C., un pasarriendas de bronce con figura de caballo que además de adorno servia para sujetar las correas de suspensión, monedas, cerámicas y vidrio.

Fuente de San Pedro Puente de Villarigo, sobre la calzada romana Vias romanas de zamora.

La llegada de contingentes germánicos a partir del siglo V provocó cambios en la estructura política y en la propiedad de la sociedad hispanorromana. Según Menéndez Pidal, en el reparto de tierras entre hispanorromanos y godos, que tuvo lugar durante el reinado de Alarico II en los últimos años del siglo V, la villa habría correspondido a un Favila, de origen germánico. Por otro lado Justino Rodríguez sitúa dicho origen mucho más tarde, durante el siglo X. Según este autor es posible que los poblados de Villafáfila y Laguna de Fáfila deban su repoblación u origen a  Fafilani, esposo de Doña Palla, o a un hijo de ambos del mismo nombre que el padre. Esta familia pertenecía a los Beni Godesteiz, colonizadores de numerosas comarcas del reino de León.

Época visigoda TESORILLO DE VILLAFÁFILA aparecidas hacia 1921, de modo fortuito, este importante conjunto arqueológico está formando por tres cruces de laminas de oro, (dos de ellas con sus correspondientes  cadenillas de suspensión), un recipiente de bronce, un vástago del mismo metal y un fragmento indeterminado, tal vez parte de una campanilla. Este hallazgo constituye uno de los más destacados conjuntos de orfebrería visigoda en la Península Ibérica (S. VII - VII d.C.).

Cruces visigodas "Tesorillo de Villafáfila". Museo provincial de Zamora

Época de la dominación árabe quizá a que fue muy breve, si bien durante mucho tiempo quedo esta zona como tierra de nadie, sufriendo frecuentes incursiones tanto del lado cristiano como musulmán.

Siglo VII D. Alfonos III repuebla Villafafila

936 Villafáfila se cita  por primera vez, cerca de la Salina Grande, documentándose en 954 como aldea :<< in Lamprea, in Villa Fafila, palacios obtomos cun suas heretitatues>> (Rodríguez Fernández 1982: Doc. 20).

La historia de Villafáfila ha estado siempre ligada a sus lagunas los romanos la denominaban a la sal  la <<favilla salis>>, la sal mas fina, era una de las salinas productoras de sal interior más importantes. Los primeros beneficios de la sal fueron pequeños propietarios  libres que la extraían, comercializaban y usaban, según sus necesidades. Seguidamente son los grandes monasterios de la zona: Sahagún, Eslonza, San Martín de Castañeda, Vega, Gradefes, Sobrado y los obispados de León y Astorga, etc. los que se hacen dueños de las salinas de Villafáfila-Lampreana: Por donaciones, ventas y cambios, de aquellos primeros dueños, también por donación real o señorial. Las explotan y comercializan a través de arrendatarios. En el siglo XV todavía quedaban cerca de una veintena de “cabañas” de hacer sal, con la que se abastecía la provincia de Zamora y algunos monasterios leoneses. Los reyes percibían diversos impuestos de las salinas, como alcabalas y alvalerías que arrendaban en subasta pública, Entre 1455 y 1460 el arrendador de las salinas de Villafáfila fue el judío Benjamín Odara. 

Los territorios que rodean a las Lagunas de Villafáfila, desde el término de Manganeses, hasta Vidayanes y Tapioles se conocían en el siglo X-XI como territorio de Lampreana, y al sur de la actual Villafáfila se hallaba la villa con este nombre, cabeza del territorio que incluía diversas poblaciones y aldeas, al frete de la cual se encontraba el merino del rey.

Siglo XII los reyes de León, Fernando II y Alfonso IX procedieron a reorganizar el territorio fronterizo entre Castilla y León, con la fundación de una serie de villas reales, a las que concedían fueros, dotaban de un consejo y le asignaban un territorio o alfoz que incluía varias aldeas o lugares. Una de estas villas reorganizadas en el siglo XII fue la de Villafáfila, que se le asignó un territorio en el que estaban incluidos los actuales términos de San Agustín del Pozo , Revellinos, Sobradillo, Otero, San Clemente o Fortiñuela, entre otros, incluidos en el alfoz de Villafáfila.

Además de ser un centro político Villafáfila desde1156 aparece  ya como sede del arciprestazgo más oriental de las sedes episcopal astorgana. La construcción de las iglesias se produjo a lo largo de los siglos XII y XIII hasta alcanzar el número de diez parroquias documentadas, cuya localización puede hacerse por la pervivencia de varias plazas o calles con los nombres de aquellas, y la persistencia del recuerdo y de la tradición oral, pues las cuatro últimas han conocido el siglo XX. Las primeras citas documentales de las iglesias son las siguientes:

-Santa Maria se cita en 1147 cuando se traslada a la villa el concejo de la aldea de Terrones (situada donde hoy está la Casa del Parque)

-Santiago en 1155 es donada por Alfonso VII, junto a la anterior al monasterio de Eslonza en León.

-San Martín  en 1162 pertenecía al obispo de Astorga.

-San Marcos en 1162 pertenecía Catedral de León.

-San Juan se cita en 1165 junto a una de las puertas de la muralla.

-San Claudio en 1173-76 pertenece a Mº. S. Claudio de León

-San Pedro en 1182 se menciona el capellán de la misma.

 -San Miguel en 1201 pertenecía al monasterio de Sahagún.

-Santa María la Nueva (Del Moral) en 1291

-San Andrés, Santa Marta y San Salvador en 1310.

En cuanto a su localización, las de Santa María y San Martín han persistido hasta nuestros días, las de San Pedro, San Salvador, San Juan y San Miguel en las plazas del mismo nombre, la de San Andrés en el cementerio viejo, la de Santa Marta al final de la calle del mismo nombre, la de Santiago en la Plazuela del Crucifijo, detrás de Santa Maria, y, por último, la de Santa Maria la Nueva en el arrabal cerca de Las Pilas.

Iglesia de Santa María

1135 Se estableció un convenio entre el concejo de Villafáfila y el cabildo diocesano de Astorga por la perceción  por éste de los diezmos y primicias de la sal de la villa

1154 D. Alfonso VII donó al obispado de Astorga D. Pedro Cristiano, las tercias de toda la iglesia de Villafáfila y lampreana.

1160 Fernando II de León, que probablemente estaría dirigiendo las tareas de repoblación y organización de la villa, concede diversas mercedes  al noble Gonzalo Muñoz, y fecha de la carta "in Villa FaFilam 14 Kalendas septembris sub era MCCLXXXXVIII" (19 de agosto de 1160).

1165 Se hace referencia que Villafáfila contaba con una muralla era de tierra apisonad, muy gruesa con algunos refuerzos de piedra y ladrillo que algunas puertas se llamaban la de san Juan, la de Santiago.

1181 Fernando II  dona al Señorío de la Orden Militar de Santiago en Villafáfila esta donación fue frustrada.

1177 Se mencionan la presencia de judíos en la villa,  uno de ellos es Abrahan iudeus, no se puede determinar donde estaría la judería.

1190 Los arrendatarios de las salinas pagaban la <<alvara>> determinada cantidad de moneda (tributo real) y la explotación y comercialización corría por su cuenta. De este modo la sal quedó sujeta a un impuesto real, que se satisfacía en las mismas salinas, y que era percibido por unos oficiales reales denominados <<alvareros>>. Esto tenía lugar en Navarra y Castilla, si bien no sabemos si este impuesto tuvo aplicación en León.

1220 Se documenta la presencia de Alfonso IX en la villa. cuando el rey, acompañado de  su curia en la que figuran el arzobispo de Santiago, los obispos de Zamora, León y Oviedo y varios condes y "tenetes", presencian un convenio entre el maestre de la Orden de Pereiro y Alcántara y el maestre de los templarios de "trium regmorun Hispanie, vidalicet Legionis, Castille et Portugalie", y restituye a esta última orden la tierra de Alba de Aliste que anteriormente les habían arrebatado.

1224, En noviembre el rey se vuelve a encontrar en Villafáfila, donde concede diversas mercedes a la iglesia de Astorga y ejerce de intermediario en el convenio que firmaron el concejo de Villafáfila con el obispo de Astorga a propósito de los diezmos y primicias de la sal.

1229 Alfonso IX donada la villa de Villafáfila a la Orden Militar de Santiago  la donación definitiva. Se estableció en ella una encomienda al cargo de un comendador. Durante los siglos XIII y XIV a veces la villa es entregada temporalmente a diversas personas temporalmente a cambio de servicios a la orden. De 1332 a 1364 D. Juan Benavides fue señor de Villafáfila y de su castillo, después Villafáfila volvió a la Orden de Santiago. A finales del siglo XIV las encomiendas de Castrotorafe y de Villafáfila que se hallaban muy próximas se proveen en la misma persona, y desde entonces un único comendador se hace cargo de ambas, hasta que en 1541 se desmembró de la orden.

Distinción de la Orden de Santiago Castillo de Castrotorafe

Durante el periodo de señorío de la Orden de Santiago, los vecinos eras vasallos de la misma y estaban obligados por una serie de cargas feudales con el comendador, que como señor feudal que intervenía en las actividades de los vasallos en impidiéndoles:

La facultad de disponer libremente de sus heredades, que estaba limitada en cuanto a su venta, su transmisión hereditaria, cambio de residencia, etc.

La disposición directa de su trabajo, mediante la obligación de trabajos en la hacienda feudal.

La disposición sobre el producto obtenido, al obligarle a pagar diversos impuestos en especie o en numerario, y al monopolizar los medios de transformación de sus productos (lagar, horno, etc.).

En la esfera judicial mediante la imposición de multas y castigos.

Con el paso de los años la carga feudal se fue suavizando y a fines del siglo XV los vecinos pagaban:

La martiniega, que se pagaba por San Martín y que era una cantidad fija de 12 maravedíes cada vecino pechero cada año como reconocimiento del señorío.

Un yantar o contribución para la alimentación del comendador, que era de 800 mrs cada año entre todos los vecinos pecheros.

Para la mesa maestral, es decir para el mantenimiento del maestre de la orden 6.000 mrs cada año entre todos los vecinos de villa y aldeas.

La fonsadera o contribución a los gastos de la guerra se hacía como la obligación de rondar la fortaleza y cerca de la villa por parte de todos los vºs de V y aldeas. Cada noche tenían que ir dos a rondar, pero se podía sustituir por el pago de 10 mrs cada noche que tocara.

Además el comendador llevaba una serie de tributos indirectos como el portazgo o derecho de peaje, la castillería o protección de los mercaderes, la escribanía, y el cobro de las penas que imponían los alcaldes.

También el comendador llevaba participación en los diezmos. Sabéis que los diezmos eran una parte de la producción final de cualquier actividad o producto que los cristianos entregaban a la iglesia, y no siempre era la décima parte.

Para evitar los abusos contra los vasallos la Orden de Santiago tenía establecido un sistema de visitadores, que periódicamente recorrían los pueblos pertenecientes a la misma, llegaban a las plazas y leían el mandatos que traían del maestre, y posteriormente de los Reyes, diciendo a los vecinos que si tenían alguna queja contra el comendador, o sus oficiales, o los alcaldes o de cualquier institución o persona, que acudieran ante ellos para manifestarlo.

1230 Asalto a la judería con muerte de sus moradores.

1254  Los grandes conflictos entre el   convento de Moreruela y los vecinos de Villafáfila, que empezaron  1254 el monasterio de Moreruela obtiene, mediante permuta, todas las heredades que  el monasterio de Sahagún tenía en Muélledes y en Montenegro de toda la existencia de monasterio, surgieron  por el Sierrico y La Tabla  por aquel, pues allí pastaban los ganados de los vecinos de Villafáfila y en esos montes cortaban leña . Hasta la desaparición en el siglo XIX estuvieron en conflictos y pleitos. Pues cada uno decía ser de su propiedad.

Monasterio de Santa María de Moreruela

1300 Se menciona ya que Villafáfila tiene un mercado, este era los martes, una feria anual el 23 y 24  de junio.

1310 Un contrato de cambio entre el infante D. Juan y el obispo de Astorga, D. Alfonso II y su cabildo,  por el  Cillerro de Villafáfila. El infante daba al obispo las martiniegas del bierzo, la iglesia del Toral y 2.000 mrs. y el obispo  entregaba  el Cillerro de Villafáfila con carácter vitalicio.

1332 Villafáfila y el Castillo de la villa, paso a ser propiedad  de por vida de D. Juan Alfonso de Benavides al casarse en segundas nupcias con Dª. Mayor Vázquez  de Minzo que llevo en su dote la villa y el castillo.

1364 Villafáfila volvió a la Orden de Santiago  a la muerte de Benavides, ordenada por mandato de Pedro I el Cruel.

1387 Villafáfila quedo medio destruida en la guerra de los Trastamara producida por el bando aliado de D. Juan de Avis de Portugal y el Duque de Lancaster Inglaterra.

1443 Nuevo conflicto entre el Concejo de Villafáfila y el Monasterio de Moreruela al apropiarse los vecinos de Villafáfila de unos carneros del monasterio que pastaban en la Tabla. Que tuvieron que ser devueltos.

1455-1460 El arrendatario de las salinas fue el judío Benjamín Odava.

1465 Don Pedro Ledesma tenía el privilegio de las alberías de las Salinas de Villafáfila.

1467 Villafáfila había sido ocupada a la fuerza por el Conde de Benavente, don Rodrigo, que se la había cedido a su hermano, don Pedro Pimentel, que además de percibir las rentas que antes llevaba el comendador, sometía a muchos abusos a los vasallos, con objeto de obtener de ellos mayor cantidad de beneficio “la tenia tiranizada”, según testimonio de los vecinos muchos años después. La entrega de Villafáfila a don Pedro por parte del conde su hermano, fue fruto de un concierto, por el cual éste entregaba al Conde la villa de Almanza y el lugar de Pobladura, que había recibir de su primera mujer, doña Francisca de Almança : “el dicho señor don Pedro tenia y poseía la villa de Villafáfila en nombre del conde de Benavente e al tiempo que la dicha villa de Villafáfila le fue tomada por el rey nuestro señor, como maestre que es de la orden de Santiago, al dicho señor don Pedro se le volvió y restituyo los dichos lugares de Pobladura y Almança”. Este concierto se estableció mediante escritura firmada por ambos hermanos el 30-XI-1470 (A.H.N. Osuna 3921-6).

1468 las salinas fueron enajenadas por D. Enrique IV en favor del Comendador D. Pedro de Almansa.

1497 Loa Reyes Católicos, obligaron al Conde de Benavente, restituir Villafáfila a su legitimo poseedor, el comendador de Castrotorafe.

1499 El estado de la cerca, hecha de tapial,  estaba muy deteriorada.

En el Siglo XVI se arrendaron las salinas al Conde de Benavente.

1503 seguían en la misma situación la muralla y en  similar estado  la fortaleza

Los encierros y corridas de toros han sido un elemento principal de las fiestas de Villafáfila. Estos festejos tradicionales siguen congregando al vecindario del pueblo y de los de alrededor, viviéndose con verdadero arraigo popular. No se puede precisar el origen de los mismos aunque por tradición popular se cuenta que se remontan al tiempo de los Reyes Católicos. Aunque las primeras noticias documentales se recogen a mediados del siglo XVI, la tradición oral puede no estar descaminada, pues la presencia del rey don Fernando el Católico en la villa mientras negociaba la Concordia de Villafáfila con su yerno el rey Felipe el Hermoso, sobre la sucesión de los reinos de Castilla, en junio de 1506 es suficientemente conocida de historiadores y cronistas (LAFUENTE, M. 1869: 281. y SUÁREZ FERNÁNDEZ, L. / FERNÁNDEZ ÁLVAREZ, M. 1969: 668-669). Es muy probable que durante sus estancia, que duró una semana, fuera obsequiado por parte del concejo con la corrida de algún novillo. El hecho de que los encierros se corrieran en el siglo XVI el día de San Juan, coincidiendo con las fechas de la permanencia del rey en la villa, pues la llegada de la corte del rey Fernando a Villafáfila se debió de producir el día 22 de junio, según reseña Zurita: "estando el Rey en Villafáfila a veynte y tres del mes de Iunio" y permaneció en la misma por lo menos hasta el día 27 en que se firmó la Concordia en la iglesia de San Martín, pueden apoyar esas conjeturas. Además era habitual recibir a los reyes con suelta y corrida de algún toro.

1506 27 de junio CONCORDIA DE VILLAFÁFILA en ese año se había producido el regreso de Flandes de la reina doña Juana "La Loca", heredera de la Corona de Castilla por muerte de su madre Isabel "la Católica" y su marido don Felipe "El Hermoso", ante la incapacidad de la reina de ejercer su cargo tango su marido como su padre Don Fernando "El Católico" querían hacerse con la regencia de Castilla. Tras varios intentos de encuentro y conciliación entre yerno y suegro y abandonado este por lo más importante de la nobleza Castellana, uno de cuyos miembros más poderosos , el conde de Benavente, llega a cerrarle las puertas de la villa y a prohibir  que se le acogiera en ninguna de las poblaciones de sus señoríos, la primera entrevista tuvo en Remensal de Sanabria, adonde acudieron don Fernando desde Rionegro desarmado y don Felipe completamente armado y acompañado de casi mil flamencos desde Puebla. Ante el fracaso de la entrevista y ante la patente hostilidad, el rey "Católico" se retira a Villafáfila y el archiduque se encamina a Benavente.

Felipe "El Hermoso" Fernando "El Católico"

La elección de Villafáfila como refugio del rey de Aragón, a pesar de no tener buenas defensas, se debió a que entonces era la villa más importante de la Orden militar de Santiago "aquende los puertos", cuyo administrador perpetuo era don Fernando. Este en el año 1497, se la había quitado a don Pedro Pimentel, hermano del Conde de Benavente, que la retenía ilegalmente desde hacía treinta años,  para devolvérsela al comendador de Castrotorafe a la sazón de don Fernando de Vega. El Comendador figuraba en el escaso séquito que acompañó al rey en tan aciagos días durante su estancia en Villafáfila donde permanecieron por más de una semana llegando el 22 de junio al 27. Aquí se hospedarían en casa de algunos vecinos ricos, pues en esos años el Castillo y la casa que estaba construida en el estaban casi derruidos.

Tras varias discusiones con los enviados de Felipe en las visitas que tuvieron lugar en la iglesia de San Martín, en las que daban  tan altas voces que se oían desde la casa de los Pimentel en la plaza  (según la tradición oral), el rey accede a firmar las Capitulaciones de Villafáfila el día , por las que renuncia a cualquier derecho sobre el gobierno de Castilla, aunque la reina no fuera capaz de gobernar o muriese antes.

Torre de la Iglesia de San Martín

Parte Trasera de la Iglesia de San Martín

Acto seguido don Fernando firmó una protesta semisecreta ante testigos en la que  manifiesta que firma la concordia contra su voluntad y por salir de la peligrosa situación en que se hallaba pero que su ánimo y resolución era rescatar del cautiverio a su hija y recobrar la administración del reino tan pronto como pudiese. Después de un último encuentro cerca de Valladolid el rey "Católico" se retiró a Aragón quedando como administrador de la Órdenes Militares y con otras rentas y provechos.

1507 Los efectos de la peste se dejaron sentir en Villafáfila, que quedó marcado en la memoria de los vecinos como “el año de la pestilençia”, recordado así todavía en 1524

1510 La villa que dio posada el rey Católico en los días más aciagos de su reinado, y la huella de su presencia debió de dejar buen recuerdo entre los vecinos, y aún en años tan lejanos como 1543, lo seguían considerando el libertador de la tiranía a la que el Conde de Benavente y don Pedro Pimentel tenían sometida la villa.

152? Se fundo el hospital de San Juan o Divino Pastor.

1525 Emigraron de la villa 13 personas a América, el primero D. Luis del Barrio perteneciente a una familia de hidalgos establecidos en ella en el siglo XV, fue a Méjico, donde murió  en la conquista de Cipotecas y Minges. otros de la familia que marcharon fue D. Diego y D. Pedro del Barrio. Este último, apodado el "Perulero" por haber estado en Perú, volvió a la villa con gran cantidad de plata y muchas riquezas. A su muerte dejó una mándina de mil ducados, para la construcción de una capellanía aneja a la Iglesia de San Martín con tres capellanías para sus descendientes. También el hidalgo Juan de Villagomez formó parte de la armada del Estrecho de Magallanes.

1538 Ciertos datos sobre las fiestas taurinas que se conservan en la documentación,  la primera referencia, aunque indirecta, cuando en un cuaderno elaborado por un enviado de la corte del Emperador para la averiguación del valor de las alcabalas de la villa y tierra se anota: "pareçe por la ynformaçion que en el año de quiºs y treynta y ocho fue rrematada la carneçería de la dicha villa en Alonso Sanchón, vº de la dicha villa, con que pagase de alcavala veynte y ocho myll mrs y quatro myll para un toro ... y del toro pierda ma mytad después de muerto"

Durante todo el Antiguo Régimen,  los toros o novillos que se corrían eran traídos por el obligado de la carnicería, como una de las condiciones para su concesión. La carnicería, como la abacería ( pescadería ) y las ventas en general eran monopolio concejil, y todos los años el regimiento las subastaban al mejor postor, al que se le adjudicaba la exclusiva del abasto de la carne o del pescado a la villa, y servía su oficio en la carnicería situada en los bajos de la Casa Consistorial. Entre las condiciones de la postura se encontraba la de: "traer la corrida de novillos y cerrar la plaza por su cuenta".

1541 Villafáfila aprueba  6-VI las Ordenanzas Municipales siento todavía de la orden de Santiago.

         Villafáfila deja de pertenecer a la Orden de Santiago y el 3 de diciembre Carlos I comunicó a la villa su incorporación a la Corona.

1542 Carlos I acuciado por las crecientes necesidades financieras de la corona para sufragar los gastos a los que le obligaba la política imperial,  hace una venta  El 31 de marzo de 1542, don Bernardino Pimentel Almansa y Quiñones (5º hijo del 3º Conde de Benavente D. Alonso Pimentel), 1º Marques de Tábara, tomó  posesión del señorío de Villafáfila y sus anejos de San Agustín del Pozo y Revellinos en virtud de la compra que, por importe de 13.634.186 maravedíes, había hecho al rey D. Carlos I de Austria, como Maestre de la Orden Militar de Santiago y procedente de su Maestral. Villafáfila y sus anejos, en lo sucesivo sería "señorío" del Marquesado de Tábara y sus vecinos vasallos del mismo. Bajo cuya jurisdicción permanecieron hasta la abolición de los señoríos, en 1811, durante la guerra de la Independencia, y definitivamente en 1836.

Villafáfila desde ese momento formaba parte de un señorío de tipo económico (el tenido hasta entonces, con la Orden Militar de Santiago era de tipo de encomienda), en el cual, al "señor", solo le interesaba, sobre todo lo demás, este aspecto.

Había en la compra una excepción debido a la realeza: la renta de las tercias y alcabalas, moneda forera y la suprema apelación de la justicia a la cual acudió Villafáfila,

Escudo del Marques de Tabara Escudo del Mayorazgo de Villafáfila

La venta del señorío y jurisdicción de la villa a don Bernaldino Pimentel, supuso el apartamiento de la villa y tierra de Villafáfila de la jurisdicción de la Orden de Santiago, sometida al imperio de las Leyes Capitulares y a la supervisión del Consejo de Ordenes, que evitaba los excesos señoriales. Desde 1542 el nuevo señor ejercía la justicia en la villa, cuyos vecinos se sintieron agraviados desde el primer momento. Para el ejercicio de la misma nombraba con el cargo de corregidor, equivalente al de alcalde mayor, a personas de su confianza, generalmente licenciados y letrados de Valladolid, que ejercían la justicia en su nombre y cuyas actuaciones eran sometidas por parte de los corregidores entrantes a juicios de residencia, que muchas veces acababan llegando al tribunal de la Real Chancillería de Valladolid, solicitando el amparo de la jurisdicción real ante los abusos señoriales. Trata de conseguir un beneficio, tanto económico como de poder, con lo que pretende ejercer sobre los vecinos una serie de supuestos derechos que no le correspondían, como participar en las elecciones municipales, vedar la caza, disponer de los prados y tierras concejiles, que los vecinos acogieran en sus casas a sus criados y oficiales, etc., por lo que estos inician un largo pleito ante la Chancillería de Valladolid, que acaban ganando en parte.

 1543 A solo un año de la posesión, D. Bernardino Pimentel, de su señorío entró en pleito con sus vasallos de Villafáfila. Este quería las competencias, sobre ello que no le correspondían, de acuerdo con la compra y con los derechos que los vecinos tenían históricamente, desde los tiempos en la villa era realengo y señorío de la Orden Militar de Santiago.

La prohibición de pastar con los ganados los términos de Fortiñuela junto con el aumento de vecindario y de cabezas de ganado que se produjo en la primera mitad del siglo XVI, provocó nuevas diferencias entre los vecinos de Villafáfila San Agustín  y Revellinos, que tenían mucho ganado. El consejo de la villa había establecido unas ordenanzas antes del año 1522 que obligaban a los ganaderos de la villa y las aldeas a sacar las ovejas fuera de los términos en verano y en invierno, para evitar daños en los sembrados y en las viñas, desde San Juan (unos años después desde San Pedro) hasta 1 de agosto los carneros y 1 de septiembre las ovejas, y desde el día de San Martín hasta el 20 de febrero. Esto creaba enormes perjuicios a los que tenían poco ganado, que se tenían que juntar unos con otros para poder arrendar términos de fuera de la jurisdicción, al contrario que los que poseían grandes rebaños, que tenían capacidad para arrendar los montes de Castronuevo, o Salinas, o Quintos y llevaban allá a invernar o agostar sus ganados.

1546 Los toros se corrían el día de San Juan, 24 de junio como indica en un testimonio de un vecino de Villafáfila en un pleito entre la villa y su primer señor particular, el Marqués de Tábara, en el año 1546: " que don Bernaldino Pimentel tenía una casa vieja en la plaza que antes era del conde de Benavente donde se encerraban los toros cuando se corrían por el día de San Juan" ( A.R.Ch.V. Pleitos Civiles. Pérez Alonso f. 515-1); esta casa es el posteriormente llamado Palacio del Duque, que estaba situado en la parte nueva de la plaza mayor.

1549 Sentencia del pleito entre D. Bernardino Pimentel Señor de Villafáfila y sus vasallos, la sentencia era favorable al concejo de Villafáfila 5 de de 7.

1550 Ante la recusación del pleito entre  D. Bernardino Pimentel Señor de Villafáfila y sus vasallos, la Real Chancillería dictó sentencia definitiva modificando sólo algo la resolución anterior.

1556 El 9 noviembre varios criados del monasterio y un fraile del mismo, con acuerdo de todo el convento, y con el apoyo de varios vecinos de La Granja, fueron al término de La Tabla y se pusieron a arar y romper en él. Los vecinos de Villafáfila se enteraron inmediatamente y procedieron a impedirlo por vía legal y por la vía de la fuerza. Los vecinos de Villafáfila, mientras se dirimía el pleito, aprovecharon para sembrar en los términos de La Tabla en varios quiñones en el año 1556-57 y 1557-58, recogiendo sus frutos.

1564 Por Real Cédula de D. Felipe II se incorporan a la corona todas las salinas de Castilla, con excepción de las de Andalucía y Granada.

1565 31 de julio resolución del juicio entre el Monasterio y Villafáfila, Los jueces volvieron a fallar en favor del monasterio en  y condenan al concejo de Villafáfila a entregar en un plazo de 30 días al abad y monjes la mitad de los frutos que hubieran cogido y llevado del término de La Tabla, sacada la simiente que hubiesen sembrado y la mitad de los gastos que hubieran hecho en sembrar y recoger los frutos.

1571  Primera referencias que tenemos de la Semana Santa, son de la Cofradía La de la Vera Cruz, perteneciente a la parroquia de San Andrés y que tras la desaparición de esta paso a la de San Pedro, esta cofradía salía la noche del Jueves Santo, los cofrades eran de dos clases: la luz, y sangre, o, de disciplina. Todos iban con túnica o camisa blanca y capirote o caperuza; llevando una vela los de  luz y disciplinándose los segundo durante la procesión. Después de la procesión se tenía un refresco consistente en <<tortas y vino>>.

1577  En las cuentas del concejo de  figura una partida sin data concreta, pero situada entre el viernes antes de San Juan y la víspera de San Juan, en la que el Procurador General de la villa anota: " mas pagué 12 mrs a uno que quitó las piedras de la plaza para el toro", por lo que se deduce que todavía el toro se corría el día de San Juan, en la Plaza.

1591 Venta de real hecha a favor de esta villa y sus vecinos de las diferentes tierras valdías y otros vagos comprados a su S. M. en 16 noviembre.

Siglo XVII Con la profesión por parte del concejo de un "Voto de Villa", esto es una promesa solemne por parte del concejo, en honor de San Roque, coincidiendo con una de las epidemias de peste que azotaron la villa se debió trasladar la corrida al día 16 de agosto, seguramente coincidiendo con unas fechas en las que las labores de siega y trilla estaban ya finalizando.

1642 El mal estado de la Iglesia de San Andrés, hace que sea suprimida como parroquia quedando como anejo de la iglesia de San Pedro, y sus feligreses pasaron a serlo de la misma parroquia.

1656 5º Marques de Tábara D. Enrique Pimentel Toledo y Enrique de Guzmán, adquirió las alcabalas de Villafáfila.

1667 Villafáfila ha sido constante la tendencia a la nocturnidad procesional semanasantera, lo cual ha dado lugar a intervención de la autoridad episcopal. Por ejemplo en la visita pastoral de 1667 se manda <<que las procesiones que hacen el Jueves y Viernes Santo salgan y vuelvan con día, pena de Excomunión Mayor.

Siglo XVIII los hidalgos más poderosos de la villa eran los Costilla, los León, los Díez y los Velasco. La villa contaba con un pósito.

         A principios de este siglo desaprecio la iglesia de Santa Marta.

1717 Cofradía La de la Vera Cruz,  había 45 mujeres cofrades, aunque no se especifica de que tipo.

1730 Cofradía de Jesús Nazareno o del Dulce Nombre de Jesús, perteneciente a la iglesia de San Martín, que salía en la procesión del Viernes Santo.

1735 Los hermanos del Divino pastor de Béjar, fundaron hospitalidad en el Hospital de San Juan.

1738 Figura una partida de gastos de la fiesta de San Roque, entre los que se recoge: "Refresco 34 Reales. Tres libras de bizcochos, un cántaro y medio de vino al cabildo y ayuntamiento el día que trajeron los novillos".

1751 en reinado de D. Fernando VI, el regimiento de Andalucía tenía establecida una compañía.

1752 El 10 de abril se realizan las las preguntas del Catastro de la Ensenada

1767 Se realiza un expediente sobre rehabilitar nuevamente las Salinas de Villafáfila. La explotación de sal tras su abandono en  tiempos de Felipe II. 

Durante el Reinado de Carlos III  se aprovechaba el salitre de las aguas de las salinas para la fabricación de pólvora, construyéndose una fábrica donde se purificaba la sal y se extraía el nitrato potásico.

Fábrica de Polvora lado este

Fachada de la fábrica de Polvora

1744 Se menciona el  instrumento típico de la Semana Santa de Villafáfila la Trompeta, se hace en las cuentas de la parroquia de San Pedro.

1751 Se menciona los gastos de 300 reales para el predicador de la Semana Santa que son pagados por el conejo, que llego hasta mitad del Siglo XX.

1772 Desaparece la Iglesia de San Andrés, tras su desmonte donde se vendieron algunos objetos, algunos materiales aprovechables se destinan a la iglesia de San Pedro, llevando a dicha iglesia el retablo y las imágenes.

1775 Se suprime como parroquia la iglesia de San Juan, pasando a ser anejo de la iglesia de San Martín.

1781? Desaparición del Hospital de San Juan.

1795 a 9 de junio empiezan las obras de la nueva Fabrica la Real Fabrica de Salitres de Villafáfila terminan en1797. Esta fábrica contaba de cinco lugares cercados: San Pedro, Matadero, Leñera, Viñón, San Juan y los Ruices. En el primero se encontraban las calderas de cochura de las costras salitrosas recogidas en las salinas, con las cuales se obtenían las lejías y el salitre bruto.

1800 Villafáfila deja de pagar la renta de la tierra del Monasterio de Moreruela.

1807 Años antes fue demolida la iglesia de San Juan, por referencias del libro de fábrica de San Martín. De ese año.

1808 Ocupación francesa se instala en Villafáfila, una de las causas fue la Real Fabrica de Salitres, permanecieron hasta septiembre de 1812, causando diversos estragos en la misma, tanto en personas y haciendas, como en los principales edificios: El Palacio del Duque, donde se establecieron el Cuartel General, a la panera del Pósito de la villa, que fue saqueada de los pocos granos que tenía, y en casas particulares, a la vez en 1808 la justicia e individuos de la Junta de Villafáfila habían sacado de los caudales de la Fábrica 3.760 Reales, no sabemos si para evitar su incautación por los invasores o para hacer frente a alguna de las múltiples exigencias de dinero por las tropas napoleónicas. En las casas se hicieron silos para esconder el grano y cosas de valor.

1812 La Real Fábrica de Salitre deja de producir salitre por su negativa rentabilidad.

        La cercanía de la abadía de Moreruela  propició que por parte del clero de Villafáfila se procediese al traslado de varios objetos de culto y ornamentos desde la iglesia conventual hasta las iglesias parroquiales de la villa durante la primera exclaustración en los años de la Guerra de la Independencia. Así los párrocos de Villafáfila acudieron el año 1812 al monasterio, que se hallaba abandonado y trajeron varios altares e imágenes en calidad de depósito  Estas situaciones de depósito de bienes en las parroquias de Villafáfila se volvieron a producir en la exclaustración del trienio liberal.

1815 En febrero se reabre la Real Fábrica  de Salitre, pero su rentabilidad seguía siendo imposible.

1817 La Real Fábrica Salitre es cerrada definitivamente.

1819 Figura una partida de gastos de la fiesta de San Roque, : "refresco en la víspera y día de la fiesta y el de la concurrencia de los Novillos reducido a Limonada, Bizcochos y Almendras".

1831 Cuando el control de las cuentas municipales por parte autoridades políticas provinciales de hace más severo, el ayuntamiento tiene problemas para que le sean aprobadas estas partidas, y en el año 1831 el ayuntamiento saliente solicita al Señor Intendente de Zamora, un antecedente del gobernador civil, que se le tomen en cuenta varias partidas, entre ellas "cien reales de los refrescos de dos días en San Roque para obsequiar a la autoridad, sacerdotes y particulares de categoría, que se reúnen para la función de novillos del día del Santo".

1833 primer enterramiento en el cementerio de San Andrés. el 20 de junio de Bartolomé Sastre.

1835 Con la promulgación de la Ley de Términos municipales, Villafáfila consiguió que los términos de La Tabla y la zona de la Refierta se incluyeran en su término municipal, renunciando a los derechos sobre el Sierrico.

1836 Villafáfila deja del Señorío del Marques Tábara, desligándose del alfoz San Agustín y Revellinos.

1843 Con la desamortización las posesiones de los monasterios se pusieron a la venta, participando muchos vecinos de Villafáfila en las adquisiciones. La Tabla se dividió en 10 quiñones, para hacer más asequible su compra, de los cuales 8 fueron adquiridos por D. Marcelino Trabadillo, un abogado y relator, natural de Villafáfila y residente en Madrid, que además adquirió el Priorato del Hoyo, también procedente de los bienes monásticos, y otros muchos bienes inmuebles. Los otros dos quiñones de La Tabla los compró Antonio Rodríguez Palomino, un labrador de Villafáfila.

1844 La Real fábrica de Salitre tras la desamortización fue comprada por D. Marcelino Trabadillo. 

1845 Las alcabalas se abolieron por incorporación de estas a la corona, ley de 13-5-1845. Durante todo el Antiguo Régimen, y por lo menos hasta

1852  la corrida se celebraba en la Plaza Pequeña o del Reloj, y el toril estaba junto a la escuela de la niñas, el ayuntamiento aprueba en sesión que "por cuanto el cuarto del toril está junto a la escuela de las niñas y es donde se guardan los ganados perdidos y donde se encierran los novillos y tiene la tapia caída, que se levante a la altura de la escuela y de la casa de don Ramón Ruiz, para hermosear la plaza principal"

1858 Durante todo el Antiguo Régimen, y por lo menos hasta 1858, los toros o novillos que se corrían eran traídos por el obligado de la carnicería, como una de las condiciones para su concesión. La carnicería, como la abacería ( pescadería ) y las ventas en general eran monopolio concejil, y todos los años el regimiento las subastaban al mejor postor, al que se le adjudicaba la exclusiva del abasto de la carne o del pescado a la villa, y servía su oficio en la carnicería situada en los bajos de la Casa Consistorial. Entre las condiciones de la postura se encontraba la de: "traer la corrida de novillos y cerrar la plaza por su cuenta", como figura en el contrato de 1830.  Pero la Plaza del Reloj se quedaba pequeña y en el año 1858 el carnicero, encargado de traer los novillos, hace una petición al Ayuntamiento el día 8 de agosto: "aproximándose la corrida de novillos para la festividad de San Roque por el abastecedor de carnes frescas, de quien está a su cargo dicha corrida, ha dado parte de no encontrar dicha corrida de novillos, si no se hace dicha diversión en la Plaza Mayor, para de este modo evitar los daños que se podrían ocasionar al ganado y particularmente a todos los concurrentes a dicha diversión. Se acuerda que sea en la Plaza Mayor donde la gente estará más cómoda que en la chica". A partir de se realizó en la Plaza Mayor.

1861 La imagen del Hecce Homo, que desfilaba el martes santo, comenzó a hacerlo el Jueves Santo por la tarde.

1863 El Ayuntamiento ya se hacía  cargo de traer los novillos, ante el entusiasmo de la gente, que de contradecirlo, podría ocasionar funestas consecuencias.  como figura en el libro de Actas de la corporación 

1865 Ya en esa época era necesario solicitar permiso gubernativo, pues en la sesión celebrada por el Ayuntamiento  el 9 de agosto se anota: " se celebra en San Roque novillada y fuegos, se acuerda pedir permiso al gobernador".

1873 El arraigo popular de los toros en esa época era tan grande que los vecinos no consentían que faltara la fiesta, y, cuando tenían dudas sobre su celebración, la exigían ante el Ayuntamiento, con vehemencia, sobre todo en tiempos de revolución cuando era fácil que las concentraciones derivaran en tumultos, como se hace constar en el Libro de Actas del Ayuntamiento, en la sesión celebrada el 8 de agosto:

1879 El Ayuntamiento recibe el favor de don Marcelino Trabadillo, Relator de Tribunales, hijo del pueblo y residente en Madrid, gran terrateniente de la comarca, de proporcionar la novillada a un precio menor del coste real, y así consta en el acta del 27 de julio de ese año

1880 La de la Vera Cruz que desfilaba el Jueves Santo dejó de hacerlo.

1896 Se suprimen las  iglesias  de el Salvador, San Pedro, y San Martín, esta como efecto indirecto de la Desamortización de Madoz. Siendo filial de la de Santa María.

Final de Siglo XIX, se extendió por el pueblo que el cura de San Martín, quería vender la imagen de Jesús Nazareno, la mas venerada por la villa, lo que supuso que la gente se concentrara a las puertas manifestando su contrariedad, portando hoces, tornaderas, la guardia civil tuvo que proteger al cura, y la población estuvo de guarda por si lo vendía.

Siglo XX a principios del, sin concretarse el año, hubo una ocasión en que el consistorio no contrató los novillos. Llegó el día de San Roque por la mañana y la gente se aglomeró con los ánimos exaltados a la puerta de don José Santiago, don Pepe el Cervato,, que tuvo que salir por la parte de atrás, saltando por las tapias, a contratar los novillos que se corrieron y torearon el día 17 de agosto, quedando instituida, de esta manera, la fiesta de San Roquito. Desde entonces, la corrida por el campo se hacía el día de San Roque todo el día y la lidia en la Plaza tenía lugar el día de San Roquito.

           La Iglesia de El  Salvador y San Pedro son  desmontadas y parte de los altares y materiales son vendidos y el resto para la iglesia de Santa María.

1905 Iglesia de Santa María, se entarima el suelo, se hacen las 5 mesas de altar y se arregla y coloca el púlpito.

1906 Última relación que se tiene de la Cofradía de Jesús Nazareno o del Dulce Nombre de Jesús, perteneciente a la iglesia de San Martín, que salía en la procesión del Viernes Santo.

1906 las procesiones e imagines que en ellas desfilaban eran las siguientes:

DÍA IMÁGENES PROCESIÓN

Tarde de jueves santo

Hecce Homo.

Penitencia

Mañana de Viernes Santo

Jesús Nazareno, María y San Juan.

Encuentro

Tarde de Viernes Santo

Urna y la Soledad.

Santo Entierro

Se colocan los Contrafuertes de la Iglesia de Santa María y se comienzan las obras propiamente dichas de su ampliación, levantando desde sus cimientos las dos capillas laterales hasta la cornisa, suspendiéndose las obras por falta de fondos.

1908 Se cubren las dos capillas y se hacen las dos puertas laterales del la iglesia de Santa María.

El Obispado de Astorga compra  un valioso  altar, por 2.500 pts. donde se hallaban   unas tablas que representaban las tentaciones de San Antonio en la iglesia de Santa María. Hoy día esta en el museo del Obispado de Astorga.

Pedro Martir, parte del Retablo de San Antonio, hoy en el Museo del Obispado de Astorga.

Vida de San Antonio, parte del Retablo de San Antonio, hoy en el Museo del Obispado de Astorga.

1909 Se ponen las dos puertas, se abovedan las dos capillas laterales, de la iglesia de Santa María.

1910 Se termina la torrezuela de la iglesia.

1911 Se hacen los Canceles de la iglesia.

1912 Se construye el arco grande del coro, las paredes del mismo las bóvedas altas hasta el altar mayor, y se entarima el coro y lo que quedaba por entarimar de la iglesia.

1913 Se funda la Sociedad Benéfico Obrera, "La  Benéfica" como se conoce popularmente, fue un sindicato de ayuda mutua de obreros, con el fin de prestar asistencia económica a los obreros principalmente agrícolas y pastores en momentos de dificultad y de subvencionar los gastos del sepelio de los miembros numerarios.

Se pone la balaustrada del coro, la puerta del mismo y se las puertas y canceles.

1914 La Real Fábrica había sido reformada en fábrica de harinas por D. Luis Trabadillo actividad a que se dedicó durante casi medios siglo. Actualmente el solar donde se encuentra ha sido vendido, en el se está haciendo pisos, la mayor parte de la fabrica ha sido derivada, solo quedandose la zona de las maquinas, para crear un pequeño restaurando dicho lugar.

Fábrica de harinas

1915 Se arregla el presbiterio, se pone el zócalo de madera del altar mayor y se hace la ventana del mismo.

1921 Hallazgo del Tesorillo de Villafáfila por Vicente Fernández Rodríguez (Patadicas), entrega al Museo Provincial en calidad de depósito  hasta que se arbitrasen los medios para la adquisición por el Estado o por el propio Museo.

1922 Devolución a su propietario de los objetos hallándose el tesorillo de Villafáfila a petición de éste, al no haberse obtenido aún los medios para su adquisición.

1923 El Museo Provincial de Zamora adquirió  el tesorillo de Villafáfila, con cargo a la asignación para el material del propio Centro, pagándose por ellos un precio de ciento veinticinco pesetas solicitado por el hallador, , con lo que el lote de piezas ingresó definitivamente en el Museo de Zamora.

            Se hace el techo raso del coro de la iglesia de Santa María.

1934 Se construyó una plaza de toros de tapial en el Prado de los Llamares, cuyos restos aún perduran.

1936-1939 La guerra civil  fue muy traumática para los habitantes de Villafáfila, pues durante ella murieron 38 personas.

1950 Una de la tradiciones ligadas a los toros era la costumbre de pedirlos el día de Santiago a la puerta del alcalde. La víspera por la noche acudían a dormir a casa los menestrales y criados que estaban en plena tarea recolectora y que por las noches se quedaban a dormir en la eras. El día 25 salía la gente a la calle con cencerros a pedir los toros por las calles, entonando coplas y cantares compuestos al efecto, con ritmo de jota, algunas de cuyas letras se conservan. cuando la gente se concentró pidiendo los toros a la puerta del alcalde, Valentín Rodríguez, éste desde la ventana lanzó un trozo de adobe contra los asistentes y se acabó la función.

1959  la Semana Santa sufre cambios en procesiones  e imágenes. así queda:

DÍA

IMÁGENES

PROCESIÓN

Tarde de jueves santo

Hecce Homo.

Penitencia.

Mañana de Viernes Santo

Jesús Nazareno, María y San Juan.

Encuentro.

Tarde de Viernes Santo

Urna, Dolores y Angustias.

Santo Entierro.

Sábado noche (solo participan mujeres)

Soledad.

Soledad.

Domingo Resurrección

El Salvador y Virgen del Carmen

Encuentro

1960 A partir de este año en la villa, se van produciendo  una gran transformación en las explotaciones agrarias: uso del tractor, los animales empleados para el cultivo, mulas, caballos, bueyes van desapareciendo para dicha actividad, aportación de abonos minerales y la incorporación de nuevas variedades de semillas.

1960-1970 En estas décadas se produce una gran emigración de personas a trabajar a las principales ciudades del país, Madrid, Barcelona, Bilbao también a Alemania Francia y Bélgica. Que seguirá también en las siguientes décadas en menor medida.

1961 Se clausura el Cementerio de San Andrés, situado en el lugar que ocupo la antigua iglesia de dicho nombre, el ultimo enterrado fue el de Julio Valverde Santa Cirila el 22 de julio. Y se inaugura el nuevo cementerio de Santa Isabel que está en al carretera de la Tabla, que es municipal, bendecido el 25 de julio y tres días más tarde se efectuaba su primera inhumación, la de Victoriano del Teso Miguélez.

1965 En que se perdió un pleito que suscitaron los ayuntamientos de Granja y Villarrín, se perdió la Tabla y la Recierta.

1966 Pasa a depender del Obispado de Zamora.

1972 Se creo una Zona de Caza Controlada de 2854hac. que incluían la desecada Laguna de Salinas y las principales lagunas de los términos municipales de Villafáfila, Revellinos y Villarrín de Campos.

         Se realiza la concentración agraria que supone una gran mejora para el agricultor, se pasa a fincas de mucho más tamaño de las 8.790 fincas se pasa a 1.320.

        Ministerio de la Gobernación  dictó el DECRETO 2052/72, de 17 de julio, por el que se aprueba la Incorporación del Municipio de Otero de Sariegos al de Villafáfila, publicado en el Boletín Oficial del Estado el 26 de Julio de 1972 y el Boletín Oficial de la Provincia de Zamora el 7 de agosto de 1972, y remitiéndose resolución del expediente al Gobierno Civil de Zamora con fecha 7 de septiembre de 1972.

Otero de Sariegos

1979 Elecciones locales democráticas, Alcalde D. Marcelino Trabadillo por UCD.

1980 Creación del Club de Fútbol Villafáfila, jugando en segunda regional.

Escudo Club de Fútbol Villafáfila

Equipo Club de Fútbol  Villafáfila

1981 D. Marcelino Trabadillo dimite como alcalde y essustituido por D. Isidro Domínguez Calzada por UCD.

1983 Elecciones Locales, Alcalde D. Luis por el PSOE.

1984 Desaparición del Club de Fútbol Villafáfila.

1986 La Junta de Castilla y León ley 1/1986 de 31 de marzo con dicha ley la antigua consejería de Agricultura creo la Reserva Nacional de Caza de las Lagunas de Villafáfila.

         Construido el nuevo Ayuntamiento a semejanza del anterior.

1987 Elecciones locales, Alcalde D. Luis Fernando Fidalgo Montero por el PP en coalición con  del CDS.

1989 La Reserva entra a formar parte de una  Zona de Especial Protección para las Aves ZEPA. También pasa a formar parte del Convenio RAMSAR.

1991 Elecciones locales, Alcalde D. Luis Fernando Fidalgo Montero por el PP, sustituido en 1994 por D. Antonio Ruiz García.

1993 Comienzo de la construcción del Centro de Interpretación y Parque de Fauna  "El Palomar"

1994 se aumenta un día más la Semana Santa con la procesión del silencio de la Cofradía del Cristo de la Misericordia, quedando así la Semana Santa:

DÍA

IMÁGENES

PROCESIÓN

Noche del Miércoles Santo

Cristo de la Misericordia

Del Silencio

Mañana de Viernes Santo

Jesús Nazareno, María y San Juan.

Encuentro

Tarde de Viernes Santo

Urna, Dolores y Angustias.

Santo Entierro

Sábado noche (solo participan mujeres)

Soledad.

Soledad

Domingo Resurrección

El Salvador y Virgen del Carmen

Encuentro

1995 Elecciones locales, Alcalde D. Antonio Valverde Rodríguez, por el PP.

         Inauguración del Centro de Interpretación  y Parque de Fauna "El Palomar".

1996 Las antigua Reservas Nacionales de Caza Lagunas de Villafáfila pasan a llamarse Reserva Regional de Caza Lagunas de Villafáfila con la ley 4/1996 de 12 de julio de Caza de Castilla y León.

Laguna Grande

1997 Visita de su A.R. el Príncipe de Asturias D. Felipe de Borbón. vino a Villafáfila a ver el Centro de Interpretación y Parque de Fauna, haciendo un recorrido por el centro, que reproduce  los ecosistemas de la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila

1999 Elecciones locales, Alcalde D. Antonio Valverde Rodríguez, por el PP.

2000 La Reserva Pasa a formar parte de la Red Natura 2000, como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y como Lugar de Interés Comunitario (LIC).  Todas las lagunas del complejo lagunar pasaron a estar incluidas en el Catálogo de Zonas Húmedas de Castilla y León.

         Se recupera  el Descendimiento en Semana Santa por la Cofradía Cristo de la Misericordia, tras más de cinco décadas sin representar.

2001 Es renovado todo el tejado de la iglesia, se hace una nueva sacristía desde la que se accede al campanario,  la vieja subida que estaba en un contrafuerte es anulado y rellenado. Se le dota de calefacción.

2003 Elecciones locales, Alcaldesa Dñª. Berta Susana de Caso Bausela por el PSOE, en coalición con el UPZ.

2005 DECRETO 7/2005, de 13 de enero, por el que se aprueba el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Espacio Natural de Lagunas de Villafáfila (Zamora).

2006  Ley 6/2006, de 5 de julio, de declaración de la Reserva Natural de Lagunas de Villafáfila.

2007 Elecciones locales, Alcaldesa Dñª. Berta Susana de Caso Bausela por el PSOE, en coalición con el UPZ.

            Creación de la Cofradía de la Virgen de los Dolores (La Dolorosa), que desfila el viernes santo por la tarde, sale junto la Urna y las Angustias.